La inspección se inició en la zona de Cerro Guazú y pretende extenderse por tierras afectadas con el fin de evitar la reactivación de parcelas ya intervenidas. En su primer día la comitiva erradicó 24 hectáreas de la hierba lo que equivale a unas 72 toneladas de la droga. Durante los trabajos fue localizado un campamento precario.
En este mismo sentido, los números relacionados a la producción destruida irán siendo actualizados para ofrecer una estimación más precisa de los resultados alcanzados. En esta primera jornada el perjuicio ocasionado supera los 2 millones de dólares.
Las incursiones en esta fase de reanudación seguirán preparando trabajos conjuntos entre la SENAD y la FTC en zonas en las que organizaciones del crimen de frontera han recibido importantes golpes tanto en su logística como a nivel financiero en los últimos meses.